No pudo Jaén finalmente contra el CDU Granada en el campo Manuel Becerra donde daba lugar la Final AON del campeonato andaluz. El pasado domingo Jaén Rugby caía por un ajustado 26-30 en una trepidante final. Ambos conjuntos supieron reconocer el esfuerzo y buen hacer de su rival y se vivió una jornada de impecable rugby en el Rincón de la Victoria.

Son dos conjuntos amigos y a la vez máximos rivales por la corona andaluza, se conocen excesivamente bien y tanto el uno como el otro sabían de las armas que portaba el adversario. El ambiente antes de saltar al campo era trepidante y es que a pesar de la distancia, ambas aficiones respondieron de manera espectacular. Dos autobuses de aficionados jiennenses más los desplazamientos en coches de particulares cubrieron más de la mitad de la grada de un manto verde el cual hizo vibrar la tribuna. No se podía pedir más para la antesala de la final.

El encuentro se resume en dos partes de cuarenta minutos totalmente diferentes para los dos equipos. Un parte, la primera, para Jaén Rugby y otro tiempo, el segundo, para el CD Universidad de Granada. Finalmente fueron los granadinos los que sacaron mayor renta en la segunda mitad y dieron la vuelta a un resultado que hizo soñar al Jaén Rugby por momentos.

Los primeros minutos para Jaén Rugby fueron sin duda los mejores de largo de toda la campaña actual. Un rugby de escuela, de “abc”, pero gestionado de una forma delicada puliendo hasta el último detalle. Hacía fácil el juego, hacía fácil romper a un equipo que ha demostrado ser soberano en esta categoría como es el CDU Granada. Los jugadores se entendían a la perfección siendo liderados por un Jesús Niño que estuvo inteligente, sosegado y que probablemente firmara su mejor partido en lo que lleva de año. Trabajando pacientemente solo tuvieron que esperar a que los jugadores determinantes aparecieran en los momentos precisos. Primero fue Carmona “Chiske” y segundo Fernando Pulido que firmaban dos ensayos excepcionales y que daban alas a un Jaén Rugby que sacaba su licencia para postularse campeón. Jesús Niño colocaba al equipo con dos golpes convertidos 16-0 en el marcado por el minuto 20 de partido.

CDU Granada respondía mandando a toda su delantera a la veintidós contraria pero los forwards jiennenses ávidos en el ruck complicaron mucho la vida al conjunto universitario que destaca por defender muy bien el breakdown. Dos veces pisaron cinco metros los jugadores del Universidad y dos veces fueron repelidos. En el tercer intento Jaén no tuvo tanta suerte en la limpieza del ruck y fueron varios golpes los culpables de los primeros puntos para el CDU Granada, 16-6 en el marcador.

Jaén Rugby volvió a la carga animado por el marcador, convirtiendo a sus delanteros en ariete de guerra, preparados para el asedio, y qué importante fue aquí la posesión y la precisión en el saque en la touche de Jesús Medina. Si bien es cierto que los delanteros no llegaron a encontrarse del todo cómodos en la melé, las touches en la primera mitad fueron sobresalientes, ya no solo en ataque si no también en defensa donde Carlos Mendoza fue el jugador que lideró inteligentemente el contraataque. Jaén Rugby demostró que ha madurado en el juego ofensivo donde ya no se precipita tanto en las decisiones y en los momento claves del ataque. Ejemplo de ello, cada vez que Jaén pisaba veintidós contraria se volvía con puntos. Y es que Granada no sabía cómo frenar el avance en primera instancia, un avance bien construido por parte del conjunto verde. Fue Jorge Toledano quien firmaba el tercer ensayo a 5 minutos del final del primer tiempo en una jugada individual. Merecido para el apertura jiennense que tuvo que superar varias lesiones que casi le impiden jugar la final. Jesús Niño, una vez más, aumentaba la renta con el pie, 26-6.

La primera mitad pudo haber terminado así, pero el CDU Granada también jugaba y ellos no cejaron en su esfuerzo. El conjunto universitario robaba una melé en la última jugada del primer tiempo ante el asombro del Jaén Rugby que solo tenía que lanzar ese balón fuera para cerrar los primeros cuarenta minutos. Ese robo de balón convirtió lo que parecía una posesión sencilla en el ataque granadino más peligroso del partido. Un ataque liderado por Andrea Mastouri, el mejor jugador del conjunto nazarí, fue él mismo el que ensayó a la salida de un ruck dando aliento al CDU Granada.

El rugby es un deporte extraño, a veces sales ganando un partido con la sensación de haberlo perdido y otras veces pierdes y te sientes confiado. Algo parecido pasó al descanso, un marcador soñado para Jaén Rugby, 26-13 al final de la primera mitad y sin embargo fue Granada quien salió más reforzado del vestuario. Achaquémoslo a los nervios o a la falta de experiencia en algunos momentos en este tipo de partidos, pero Jaén Rugby desapareció en la segunda parte. Su marcador no se movería más y eso, a la postre, sentenciaría al conjunto. Pasaron 11 minutos largos para el Jaén Rugby que no hacía otra cosa sino defender y CDU Granada se llevaba su premio en forma de segundo ensayo, 26-20. Tras ese primer ensayo se vivía quizás uno de los puntos de inflexión del encuentro, Jesús Medina se lesionaba siendo el lanzador titular el que abandonaba el campo y presentando un problema en la touche el cual no se supo solucionar. Jaén Rugby conseguía encadenar varias fases de juego pero sin apenas posesión la línea parecía estar oxidada. Ya no se veía la fluidez que caracterizó el primer tiempo y eso su rival, el CDU Granada, lo interpretó de manera favorable. Jorge Pérez, apertura del quince nazarí, dilucidó bien los espacios mandando balones a la espalda del ala jiennense que una y otra vez dejó botar propiciando touches en campo del Jaén Rugby, unas touches que no se volvieron a ganar.

El guion parecía dirigirnos a un desenlace nefasto y más de uno se echaba las manos a la cabeza en la grada cuando Granada conseguía el ensayo a 7 minutos del final alcanzando una renta de cuatro puntos ante un rival que había ido por delante todo el encuentro. ¿Injusto? Tal vez, pero era una realidad, Jaén Rugby apenas tuvo balón en ataque y eso al final se paga muy caro. El equipo tiró de épica y en los últimos cuatro minutos del encuentro Jaén Rugby dejaba sin respiración a más de un aficionado, primero con una patada taponada y segundo con la última touche a cinco metros del partido que finalmente sería robada por el conjunto universitario, balón fuera y final del partido, 26-30.

Dolorosa derrota que deja al Jaén Rugby como subcampeón y con posibilidad de repesca para disputar la fase de ascenso a División de Honor B.

Jugaron para Jaén Rugby: Jesús Mulero, Jesús Medina, Salvador González, Eduardo Liébanas, Miguel Ortiz, Clément Florent, Álvaro González, Carlos Mendoza, Jesús Niño, Jorge Toledano, Juan Navarrete, Gonzalo López, Rafael Teruel, Francisco Carmona, Fernando Pulido.

Suplentes: Lorenzo Mollinedo, Juan Ramón Crespo, Víctor Palomo, Javier García-Lomas, Felipe Víbora, José Manuel Espinosa, Rodrigo Santías, Jorge Gómez y Jaime De Castro.

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